La Tierra, ¿una esfera?

Y no, con esto no pretendo dar argumentos a favor de una Tierra plana, pero ¿no os habéis preguntado nunca cómo se define la verdadera forma de la Tierra?

Para hablar de la forma de nuestro planeta, es inevitable usar el concepto de Geoide. Analicemos la palabra: viene de los términos griegos Gea “tierra”, y eidos “forma”, por lo que literalmente significaría “forma de la Tierra”. Hasta aquí, todo claro. Vayamos un poquito más lejos. Se denomina geoide a la superficie equipotencial del campo gravitatorio terrestre, es decir, la superficie del planeta en la que la gravedad es constante. Geométricamente, se asemeja a un esferoide de revolución, que es la típica esfera achatada por los polos. Este hecho ya fue planteado por Isaac Newton, y queda recogido en sus Principia (1687): “la forma de equilibrio que tiene una masa bajo el influjo de las leyes de gravitación y girando en torno a su eje es la de un esferoide aplastado en sus polos”.

Así que así fue más o menos como empezó todo, pero los avances científicos nos han permitido medir la gravedad terrestre de una forma mucho más precisa y a un nivel más global que con aquella famosa manzana , de forma que se ha podido realizar un mapa 3D del campo gravitatorio de todo el planeta. Aquí entra en juego el satélite GOCE (“Explorador del Campo Gravitatorio y de la Circulación Oceánica”), que pertenece a un proyecto de la ESA (“Agencia Espacial Europea”) para cartografiar la gravedad del planeta. Este satélite se puso en órbita en 2009, y cuenta con seis acelerómetros (instrumentos para medir la gravedad) de una gran precisión que permiten medir variaciones mínimas en la gravedad terrestre (se dice que su sensibilidad es tal que sería capaz de detectar incluso el impacto de un copo de nieve).

Lo mejor es que con estos datos no sólo somos capaces de determinar la forma de nuestro planeta, si no que también obtenemos información sobre la estructura interna que no podemos observar a simple viste, y a una escala global. Nos permiten realizar observaciones de la circulación oceánica, cambios del nivel del mar, estudios de las masas heladas de la Tierra, estructura de corteza y manto terrestre… Y esto es debido a que la Tierra no es un planeta uniforme, y todas estas diferencias en estructura y composición se van a ver reflejadas en cambios del valor de la gravedad.

Así que ya sabéis, la Tierra igual no es una esfera perfecta, pero si lo miráis bien (y aquí os dejo una imagen del geoide obtenida con los datos del satélite GOCE), es una patata estupenda.

geoideRepresentación del geoide a partir de los datos del satélite GOCE, de la ESA.

@Grauwaca

PD:  “Esta entrada participa en la VII edición del carnaval de geología organizado por el blog veritas est in puteo

Geología en pequeñas dosis